jueves, 24 de julio de 2008

Beso Blanco





Se conoce como Beso Blanco al beso francés que se da una pareja, luego de haber realizado una fellatio, en esta práctica lo usual es que la mujer (caso heterosexual) luego de haber recibido el semen en su boca, inmediatamente busque la boca de su compañero y le pase el semen a su boca mediante un apasionado beso francés, disfrutando de la experiencia hasta quedar diluido el semen entre las bocas. También pueden darse las variantes grupales. Es una práctica que puede perturbar a muchos hombres por algunas consideraciones culturales, pero es una experiencia más y recordemos que si hay consenso entre las parejas, todo es válido.

domingo, 13 de julio de 2008

Beso Negro





El beso negro es la práctica que consiste en estimular el ano con la lengua, se realiza de la siguiente manera: Luego de las medidas higiénicas respectivas, puede rodearse el ano suavemente con la yema de un dedo, haciendo caricias circulares lentamente, si la pareja lo permite se puede introducir una mínima parte del dedo, para luego comenzar a estimular el contorno del ano con la punta de la lengua, hasta llegar al ano en sí, se pasa la lengua lentamente hasta comenzar a serpentearla (se mueve la lengua como una serpiente), situación que creará una sensación elevada de placer en quien recibe el estímulo, debe acompañarse el serpenteo de la lengua de una aspiración de aire simultánea al movimiento de la lengua. Se introduce la lengua dentro del ano, de esta manera, la sensación de placer será extraordinariamente elevada, luego de constatar que la pareja, tenga orgasmos, se aplicará un sonoro beso en el esfínter del ano, cuestión que hará de la situación una experiencia sideral, puede ser un preparatorio para la penetración del pene en el ano.
Se recomienda que si no se conoce el estatus de ETS de la pareja, se utilice un condón para aplicar el beso negro.

miércoles, 25 de junio de 2008

Lluvia Dorada






Se trata de experimentar atracción por la orina o los procesos urinarios del compañero sexual de forma que causan placer y satisfacción sexual actos como, ser orinado por el compañero sexual, orinar sobre la pareja o beber los orines de ésta.

La mayoría de fuentes coinciden en que “es natural que al tratarse de un acto íntimo y privado, provoque cierta excitación observar cuando otro orina”, pero que esta afinidad se vuelve problemática cuando provoca una excitación sexual excluyente, es decir, cuando se convierte en la única manera de obtener un orgasmo. Lo mismo podría afirmarse de cualquier otra variante sexual, e incluso de las opciones más tradicionales: si el misionero es la única alternativa en la que encontramos placer sexual, es muy probable que algo no esté funcionando bien en nosotr@s.

Con la lluvia dorada ocurre algo muy similar a lo que puede encontrarse en exploraciones como el sexo anal, o el sadomasoquismo: más que la práctica en si misma, lo que resulta atractivo es el carácter de prohibido que ésta tiene, la sensación de rareza que produce, el sentimiento de atravesar el límite de lo correcto. Fíjense que no digo que esto ocurra (que la lluvia dorada, por ejemplo, sea un práctica “incorrecta”) sino que en nuestro imaginario se le ha asignado ese lugar, y resulta gratificante transgredirlo. Supongo que es ese placer que produce lo extraño, lo que lleva a much@s a afirmar que “lo hicimos por probar algo nuevo”, o “porque nos parecía muy raro y nos llamaba la atención intentarlo”.

Contrario a lo que podría pensarse inicialmente, la lluvia dorada es una exploración muy común entre las parejas estables, que han logrado alcanzar ciertos niveles de confianza. Por obvias -aunque lamentables- razones, no es algo que se comente a la ligera. Las más de las veces se trata de episodios aislados que les permiten decir “lo hice y me gustó, o no me gustó… pero lo hice”.

Incluso es posible extraer de tan variadas experiencias algunos consejos útiles: si se es quien recibe la orina cerrar los ojos resulta una buena idea; si vamos a ser los que orinamos a nuestr@ compañer@ es recomendable ingerir una buena cantidad de líquido que garantice fluído abundante y claro (éste es menos oloroso); y finalmente, una tina es el lugar ideal para hacerlo, por aquello de que los rastros pueden luego limpiarse con facilidad.


¿Has tenido experiencias sexuales en las que la orina haya tenido algún papel destacado?

sábado, 14 de junio de 2008

Masturbación femenina: trucos y consejos para disfrutarla al máximo





Masturbación femenina: trucos y consejos para disfrutarla al máximo



"Cuando se deja fluir con naturalidad la fantasía al calor de las manos recorriendo el cuerpo en busca de sensaciones que llevan a satisfacer el deseo, se comprende por qué ninguna mujer debería renunciar a masturbarse; no sólo por lo que supone de autoconocimiento sino también porque estimula y ahonda en gran medida el disfrute. En este sentido, reconocidos profesionales del campo de la psicología y la medicina recomiendan el autoerotismo como una de las formas más auténticas y maduras de sexualidad". Alicia Gallotti.

El autoerotismo despierta a edades muy tempranas y se manifiesta en la adolescencia como una intensa tendencia voluptuosa, llevando a experimentar con el propio cuerpo hasta conocer los ocultos resortes de sensualidad que éste encierra.



Así empieza Alicia Gallotti, periodista, escritora y articulista durante más de diez años de la revista Playboy y especializada en temas estrechamente vinculados a las relaciones de pareja, empieza su capítulo 'La Masturbación' de su libro 'Kama-sutra para la mujer. Cómo hacerle perder la cabeza'. Este libro, que ya lleva 12 ediciones y está editado por Martínez Roca, es una obra de referencia sobre las relaciones de pareja que no puede faltar en tu cabecera.

Según Gallotti, si la masturbación se reduce a una simple descarga sexual a solas, la sexualidad se empobrece, ya que masturbarse es siempre placentero y no sólo como sustituto del amante, sino que también es una práctica que relaja tensiones, evita el estrés y contribuye a la serenidad y el equilibrio personales.



Asimismo, comenta Alicia en su libro, enseña y prepara sensualmente para guiar al amante por la ruta del placer a través del propio cuerpo, completando los juegos eróticos entre dos.

Cómo disfrutarla al máximo



Cuando la mujer desea masturbarse, "las manos vuelan enredándose en el vello púbico, demorándose en los pezones, recorriendo la tierna línea que divide en dos las nalgas para alcanzar el rosado anillo del ano, y cada roce es aún más excitante y va despertando mil sensaciones al mismo tiempo", leemos en el Kama-sutra para la mujer.



En este momento el placer gana intensidad y de la vulva empieza a salir un líquido que la lubrica para ayudarte con tus caricias. Según Gallotti, no existe una única técnica para masturbarse sino muchas, que cada mujer ha de descubrir por sí misma y que va alternando o cambiando a medida que se conoce mejor.

"Es muy placentero masturbarte sentada justo al borde de una superficie con las piernas abiertas, lo que permite acariciar el clítoris con una mano y con la otra tocar los senos, percepción que se intensifica contrayendo el músculo PC y dejando por unos instantes el clítoris palpitante para recorrer toda la vulva y notar las sensaciones que se producen en la vagina".



Gallotti nos informa de que "la mujer goza mucho si se recuesta boca arriba sobre la cama, por ejemplo, y coloca una almohada entre las piernas o las cierra estrechamente sobre la caricia de la mano como si apresara los muslos de un hombre; en esta posición todo su cuerpo se mueve sensualmente buscando el roce contra las sábanas o gira hasta quedar tendida boca abajo y apoyando la vulva sobre el dorso de la mano o el antebrazo estimula con movimientos rítmicos el clítoris tenso por la excitación y con los dedos de la otra mano, humedecidos en saliva, unta sus pezones hasta que llega al orgasmo con la respiración anhelante pero plenamente satisfecha y relajada".



Masturbación en soledad



La masturbación en soledad ejercita la imaginación de la mujer, que idea quién está recorriendo su cuerpo con boca y manos. En esta práctica, los juguetes sexuales con forma de pene tienen un papel protagonista: los consoladores. Éstos pueden ser introducidos en el ano o en la vagina. Ella imagina que el hombre es el que está estimulando su cuerpo.



Masturbación en pareja



La masturbación en pareja no es sólo uno de los juegos previos a la penetración, sino uno de los que más intenso placer provocan y probablemente el que mejor contribuye al acontecimiento, dice Alicia Gallotti..



Cuando ella está muy excitada, desea que él se acerque a sus puntos erógenos. "Su cuerpo se mueve para indicarle lo que más la excita, deseando que la caricia rote, gire, suba y baje buscando otros centros álgidos, mientras la lengua lame los senos que ella ofrece anhelante".
"Cuando él sigue masturbándola, ella contrae el músculo PC y siente un placer intenso que se extiende por la vagina hasta llevarla al clímax, y si en ese punto él la penetra, su orgasmo se multiplicará convirtiéndose en varios que, encadenados, se transportan en ondas sensuales por todo el cuerpo, saciando el deseo", leemos en el Kama-sutra para la mujer.



Movimientos y ritmo de la masturbación



Aquí hay que tener en cuenta las diferencias entre sexualidad femenina y masculina. Hasta que no está lo suficientemente excitada, no desea ser masturbada bruscamente o a una velocidad intensa (a diferencia del hombre) porque a veces llega a causarle dolor o a insensibilizarla.
Cuando brotan los fluídos vaginales es el momento en que puede crecer la cadencia de la masturbación. "Sin dejar de masturbarla, apoyando el pene erecto entre los labios mayores para seguir acariciándola, lo que da un intenso placer a ambos, que llegan al orgasmo, incluso sin que se produzca penetración", concluye Alicia Gallotti.

lunes, 2 de junio de 2008

El Punto G


Si tu pareja lo logra encontrar y domina su técnica, tu vida sexual habrá cambiado de por vida.
¡Te lo aseguro!
Encontrar el punto G puede ser algo complicado al principio, si no se tiene mucha experiencia pero una vez que se encuentra el lugar y se aprende a dominar la técnica específica de estimulación (que consiste en un movimiento manual con características particulares) se presenciará algo sorprendente en cuanto a la reacción de la compañera.
Ella sentirá una sensación irresistible de orinar, pero muchísimo más fuerte y de manera súbita empezará a derramar un líquido transparente, en forma abundante mientras experimenta fuertes contracciones y un placer nunca antes sentido en esa magnitud, el líquido que brota, si se sigue con la estimulación puede ser eyaculado a grandes distancias por la presión con la que es expulsado (similar a un chorro a presión), en verdad es toda una experiencia límite para la mujer y algo muy satisfactorio para el hombre, es importante destacar que el líquido fluirá mientras la mujer sea estimulada, es decir que el orgasmo en área o punto g , dura mientras a la mujer se le estimule en el punto en cuestión, como es una sensación totalmente invasiva y poderosa, la mujer puede quedar con la sensación de placer local durante un par de días lo que resulta altamente gratificante para ella.