jueves, 26 de agosto de 2010
Cuando el pene es lo que sobra
SEXO SIN TABÚ Los colectivos GLBT y los grupos S han logrado que las lesbianas dejen de ser vistas como "brujas". Las homosexuales esperan el reconocimiento constitucional
25 de agosto 2010
12:21 pm - Elizabeth Araujo
Silvia y Matty no pueden ser más felices. Estrujan a plenitud sus treintitantos años y aprovechan que son profesionales, sin prejuicios, para dormir en la misma cama y despertar con una sonrisa. Conscientes de ello, poco les importa si al entrar a una fiesta, las miradas furtivas les atraviesan cuando notan que llegan tomadas de la mano.
"No sabes cuánto nos costó llegar aquí", dice Silvia C., analista de cuentas de una institución bancaria, y cuya belleza, según la tradición, pudo haberle reservado un novio guapo con un plan de matrimonio.
Ambas chicas ¬una de Valencia, la otra caraqueña¬ llevan tres años en una relación que han nutrido con coraje para espantar los fantasmas del machismo, empezando por el rostro de asombro de los padres, cuando les dijeron que ellas se amaban. "Para mí fue duro. Mi papá, un militar retirado que me acosaba preguntándome cuándo me iba a casar, se quedó perplejo la Nochebuena en que me aparecí con Matty y les dije: `Familia, les presento a mi novia".
Mujer contra mujer. Las lesbianas son mujeres que aman a otras mujeres. Mujer que se siente atraída sexualmente por la amiga o desconocida, y quizás más vinculada emocional y espiritualmente. Lo demás transcurre, como reza la canción de Mecano, "a solas sin nada que perder, tras las manos va el resto de la piel". Pero tal preferencia no se estaciona en el sexo: llevan una vida similar a la pareja heterosexual.
Aunque habrá quien pregunte: ¿Qué les pasó? ¿Los desengaños con los hombres les hicieron cambiar de acera? "El lesbianismo es homosexualidad en la mujer y no entra en clasificación como enfermedad. Simplemente, se le considera un patrón sexual como la bisexualidad", explica Luz Jaimes, médica y presidenta de la Sociedad Venezolana de Sexología Médica.
La especialista admite que no hay respuesta precisa, cuando el tema se atora en las preguntas. "Hasta ahora se ignoran los orígenes de la homosexualidad, aunque hay teorías biológicas, genéticas culturales y de aprendizaje".
Señala que en su historia sexual el individuo puede haber tenido experiencias heterosexuales y bisexuales. "Esto se evalúa con la escala de Kinsey, que es una medición de valoración del 1 al 6, y que indica el grado de acercamiento a hetero o a homosexualidad.
De hecho hay homosexuales que tienen o han tenido contactos heterosexuales".
Jaimes insiste en la definición sexológica porque se tiende a etiquetar el lesbianismo. "No figuran en manuales de clasificación de disfunciones sexuales; pero antes sí estaba en los manuales de psiquiatría".
Chicas invisibles. A la pregunta ¿por qué ahora es más frecuente?, responde: por la influencia sociocultural y el desarrollo de los medios, que han logrado romper el ostracismo de la práctica homosexual.
Jaimes cita comunidades en islas del Pacífico que educan a ciertos niños en el papel de mujer, con el interés de tener alguien con fuerza varonil en casa para tareas domésticas.
Se trata de una excepción: nadie nace o se hace homosexual. Es lo que sostienen las ocho organizaciones o colectivos GLBT (gay, lesbianas, bisexuales y transgéneros) venezolanos, que esperan se reconozcan sus orientaciones sexuales con la modificación de la Constitución, para casarse y adoptar niños. Pero el proyecto duerme en la Asamblea Nacional.
José Ramón Merentes, de Unión Afirmativa, asociación que integra el denominado Grupo S (agrupaciones sexuales), aspira a que con el matrimonio homosexual se abran otras puertas, como la adopción de niños, acceder a propiedades, seguridad social mancomunada e iguales prerrogativas que la pareja heterosexual. Se calcula que 10% de la población venezolana es homosexual y 15% es bisexual.
"Queremos dejar de ser invisibles, que la sociedad y las leyes vayan juntas, poner fin a los prejuicios y que no nos quemen en las hogueras mentales que se escandalizan si dos chicas se besan", expresa Carmen Granados, autora de una demanda contra el Metro porque dos funcionarios la amonestaron a ella y su novia cuando se besaban, y no hicieron lo propio con una pareja heterosexual.
Otro falso mito que ronda sobre la imagen del lesbianismo es que una de la pareja ejecuta el papel de hombre. "Es mentira, Julia y yo disfrutamos del sexo como mujeres, sin ayuda de un macho ni nada que se parezca", dice Carmen, con el mismo ímpetu con el que una tarde en la plaza Altamira, cuando ella y Julia se besaban, dos tipos en un auto les gritaron: "Chamas, a ustedes les hace falta un pene"; y Carmen, muy aplomada, se volteó y les dijo: "No, aquí el pene es lo que sobra".
http://www.el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo%2F151154%2FSalud%2FCuando-el-pene-es-lo-que-sobra
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Bolas Chinas


Sexualidad y juguetes sexuales
La sexualidad ha sufrido un notable cambio durante las últimas décadas. Una sociedad más abierta y dispuesta a hablar de sexo con naturalidad ha permitido el desarrollo que podamos compartir nuestras experiencias sexuales, nuestros problemas, y en general, enriquecer nuestra vida sexual.
Si bien hace unos años era impensable el uso de juguetes sexuales para facilitar o potenciar nuestras relaciones, hoy en día resulta cada vez más natural el uso de estos juguetes.
Sin lugar a dudas para disfrutar al máximo es necesario abrir nuestras mentes y estar dispuestos a experimentar con nuestra pareja dentro de un ambiente de comprensión, aceptación y disfrute mutuo.
LAS BOLAS CHINAS
Para los aprendices nada mejor que una ilustración para aclarar conceptos, de forma que en la foto puedes ver unas bolas chinas. Es decir, una serie de bolas de tamaño variable unidas por un cordel o material flexible.
Dichas bolas están pensadas para introducirse en la vagina o el ano, con el fin de estimular las ramificaciones nerviosas de gran sensibilidad que existen en dichas zonas.
Usando las bolas chinas
En sexualidad no existe el manual definitivo, y seremos nosotros y nuestra imaginación quienes demos ese toque especial a cada relación. En este sentido las bolas chinas pueden ser un simple juguete que nos permita comenzar los prolegómenos de una relación, o el instrumento final para acrecentar el orgasmo de nuestra pareja.
Más información
En la actualidad existen gran cantidad de tiendas eróticas donde podrá adquirir de forma cómoda y sencilla cualquier tipo de juguete sexual.
Sin embargo, tendremos que seguir algunos sencillos consejos para asegurarnos de que el producto que adquirimos es de la máxima confianza y no nos generará ningún problema.
En primer lugar deberías elegir bolas con forma ovalada, de forma que su uso resulte cómodo. Ten en cuenta que algunos fabricantes olvidan este factor y fabrican algunos diseños que pueden resultar inadecuados.
Teniendo en cuenta las zonas con las que va a entrar en contacto será muy conveniente que los materiales empleados en su elaboración sean hipoalergénicos (elastomed o silicona) para evitar posibles infecciones.
Trata de elegir diseños termosellados, que eviten que cualquier pieza pueda soltarse en la vagina. Y finalmente, como en cualquier compra, te quedarás más tranquilo si eliges productos homologados que se ajusten a los requisitos de seguridad de la Unión Europea.
Finalmente podrías considerar el uso de un lubricante para facilitar su inserción y evitar heridas.
Y ahora, después de esta introducción a uno de los juguetes sexuales más demandados por las mujeres nos preguntamos: ¿cómo se utilizan las bolas chinas?
Es tan fácil como ponerte un tampón. Así de sencillo. Se trata de dos bolas del tamaño de un albaricoque que están unidas por un cuerda, la cual, al igual que con los tampones, sirve para introducirlas y sacarlas de tu vagina.
Puedes usar lubricante especial para estos juguetes eróticos y así te será más fácil ponértelas.
Se pueden usar de forma personal o en compañía. Si las usas en solitario piensa que son uno de losjuguetes sexuales más discreto. Las introduces en tu vagina y con el movimiento de la pelvis al andar, subir las escaleras, bailar, etc unas pequeñas bolas en el interior de las grandes se moverán generando una vibración cinética muy estimulante.
Las bolas chinas se utilizan también para realizar los ejercicios de Kegel y fortalecer los músculos vaginales. Como pesan un poquito y tu vagina nota un cuerpo extraño dentro, la tendencia de los músculos es a contraerse para que no se caigan, de esta manera estarás fortaleciendo toda la zona y las contracciones al tener un orgasmo serán mayores. Para tu chico el placer aumentará desde el punto de vista de la presión, ya que tus musculos vaginales se contraerán con más fuerza sobre su pene, ¡¡¡no podrá creérselo!!!
Hay muchos tipos de bolas chinas, vaginales y anales, con estrías o lisas, con vibrador o sin él. Lo mejor es que en la tienda de juguetes eróticos que te las compres te informen bien de cómo es cada una para ver cuál es la que más te gusta. Pruébalas hasta que encuentres el modelo que más se adapta a tu sexualidad.


